El sábado 20 de enero, la Universidad de Fordham llevó a cabo un diálogo abierto al público llamado "La Oficina del Alcalde y la Iglesia: Estado de Emergencia Migrante en Nueva York". La hermana Norma Pimentel, MJ, una prominente defensora de los inmigrantes, habló sobre la situación actual con Anne. L. Williams-Isom, vicealcaldesa de Salud y Servicios Humanos de la Ciudad de Nueva York.
Unas 50 personas asistieron al campus Rose Hill de la universidad en el Bronx. Los organizadores dijeron que el objetivo principal de la conversación colaborativa era entablar un “diálogo compasivo reflexivo, diseñado para profundizar la comprensión de los formidables desafíos que enfrentan tanto los inmigrantes entrantes como los residentes”. Destacó el papel fundamental que desempeñan las comunidades de la Ciudad de Nueva York y sus organizaciones religiosas sin fines de lucro al ofrecer apoyo fundamental a todos los necesitados.
“Claramente, una red de amigos y colaboradores es clave para el éxito [de los inmigrantes]”, la hermana Pimentel anotó. “Y no podemos dejar a Dios fuera. Es muy importante asegurarse de que Dios esté en el centro de quiénes somos y qué hacemos." Dijo que cuando se despierta cada mañana, le da gracias a Dios por ese día y le pregunta: "¿Qué necesitas Usted que yo haga?"
Williams-Isom se refirió al entorno general en la ciudad de Nueva York: “Ese debería ser el mensaje: hay gente necesitada; ¿que puedo hacer para ayudar?" … para mostrarle a la gente cómo puede abordar algo con humanidad…No hay voluntad política para resolver este problema; no es por falta de soluciones”. Williams-Isom mencionó los comentarios de los críticos sobre los errores verbales del alcalde Eric Adams, pero señaló que también se debe prestar atención a su determinación desde el principio, en 2022, para ayudar a los solicitantes de asilo en medio de la creciente crisis, cuando los inmigrantes latinoamericanos fueron transportado en autobús a la Ciudad de Nueva York desde Texas.
El diálogo fue moderado por Gemma Solimene, profesora de derecho de la Universidad de Fordham y especialista en inmigración. Exploró y alentó posibles estrategias para mejorar colaboración entre las partes interesadas, con el objetivo de abordar “este apremiante problema humanitario de manera efectiva”.
“Creo que estamos aquí por una sola razón, y es no perder de vista quiénes son estas familias, lo que han pasado; sus historias son muy tristes”, dijo la hermana Norma durante el evento de dos horas, y agregó: “Como los niños que encuentro en el centro de detención (en Texas), llorando y diciendo: 'Sácame de aquí'. Y la monja habló de madres desesperadas dispuestas a que sus hijos se fueran con oficiales de inmigración estadounidenses sin ellas.
La hermana Norma señaló que ha habido muchos casos de críticos que han cambiado de opinión después de que ella los invita y visitan su centro de alivio para inmigrantes en Texas, después de ser testigos de primera mano de la desesperación y la extrema necesidad entre los solicitantes de asilo, muchos de los cuales son robados y abusados por los cárteles mexicanos mientras se acercan al punto de entrada.
Se logró consenso entre los participantes para ayudar a 170, 000 solicitantes de asilo e incluyó recomendaciones, como la Ciudad de Nueva York, la Iglesia, grupos interreligiosos y organizaciones comunitarias que buscan formas de aumentar y mejorar la colaboración, continuando uso inteligente de los fondos; la “fe radical” es siempre un factor clave en situaciones de emergencia; más abogacía para acelerar el proceso de permiso de trabajo, para que los solicitantes de asilo puedan estar mejor preparados para obtener una vivienda; y promover cooperación interurbana.
La organizadora principal fue Christie de la Gándara, Ph.D, Universidad de Fordham, asociada visitante profesor de teología práctica y educación religiosa. De la Gándara y Solimene expresaron su agradecimiento a la vicealcaldesa y la monja por aceptar la invitación al importante encuentro de diálogo.
La hermana Norma es una reconocida monja mexicano-estadounidense de las Misioneras de Jesús y la directora ejecutiva de Caridades Católicas del Valle del Río Grande. Su dedicación a los refugiados y los inmigrantes en los Estados Unidos, reconocidos por el papa Francisco y otros, la incluyó en la prestigiosa lista de Time de las 100 personas más influyentes del mundo en 2020.
Williams-Isom fue anteriormente directora ejecutiva de Harlem Children's Zone, una organización sin fines de lucro dedicada a romper el ciclo de pobreza generacional en Central Harlem. Ella es una alumna de la Universidad de Fordham y nativa de Queens.
